Desert brown
De tonalidad amarronada cálida y combinable con diversidad de materiales, esta piedra natural se lucirá reflejando la luz y generando amplitud. Sus vetas blancas de diversa intensidad, generan una trama singular. Esta piedra llena de elegancia natural los espacios, es un mármol nacido para destacar.
Marrón emperador
Con carácter innato, esta piedra natural es la opción perfecta a la hora de recrear ambientes con una impronta relevante y acogedora. La combinación de tonalidad oscura en sus marrones predominantes se entremezclan de forma heterogénea con veteados de un tono más claro. Este material presenta unas características estéticas que lo posicionan como un material ampliamente requerido.
Negro Marquina
Este material es absolutamente combinable con todo tipo de materiales para plasmar diversos ambientes, desde los más elegantes y ostentosos, hasta los más neutros y minimalistas. Estéticamente se presenta con vetas blancas irregulares, que se lucen en mayor o menor medida según cada partida y contrastan a la perfección con su neto fondo negro.
Olive brown
Este mármol se distingue por su profundo tono café oliva, una base cálida y sobria que aporta serenidad a los ambientes. Su superficie está delicadamente trazada por vetas blancas y ocres que se entrecruzan de forma errática, logrando una estética natural y refinada ideal para revestimientos interiores que buscan un lujo discreto y acogedor.
Onyx ambra
Totalmente intenso y resplandeciente, sobre un luminoso fondo blanco se generan ondas irregulares en tonos ocres, beige y grises, en un despliegue de belleza difícil de superar, como si fuera las entrañas de la tierra misma. Su estética es potente y atractiva, con un espíritu único: solo apta para espacios que destacan una belleza absoluta. La luz atraviesa sutilmente este material y genera efectos que ninguna otra piedra puede igualar.
Onyx striatto
En este Onyx descubrimos una tormentosa combinación de colores, tan potente como espectacular. Franjas de color paralelas pero al mismo tiempo móviles, como las primeras ondas del mar de lava que genera un volcán en erupción. Destaca el profundo color amarronado que sirve como base a toda la disposición tonal, surcado de finas vetas blancas y cruzado por trazos naranjas y grises que rompen la armonía en todas direcciones, desplegando todo su potencial.